49. Queratoconjuntivitis. Ovinos y bovinos.
Es una infección en los ojos que puede producir ceguera permanente en vacas y ovejas.

Síntomas:
  • La luz les molesta.
  • Irritación de los ojos que se vuelve después purulenta (con pus).
  • El ojo se vuelve opaco; se inflama y produce ceguera.

Esta enfermedad se puede tratar con antibióticos de amplio espectro.
También es posible usar acetato de cortisona junto con antibióticos en polvo.

50. Rabia. Perros, ovinos y equinos.

Es una enfermedad mortal que ataca el cerebro del animal enfermo. La rabia puede contraerla cualquier animal de sangre caliente, incluso el hombre. Por lo general, se contagia por la mordedura de un perro o rata infectados.
Cualquiera que haya tenido contacto con un animal rabioso debe vacunarse puesto que corre un grave peligro de muerte.
Síntomas:
  • Cambio en su conducta (se comporta de manera extraña).
  • Está inquieto.
  • Pupilas dilatadas (el círculo negro del ojo muy abierto).
  • Se vuelve muy agresivo o muy tímido.
  • Salivación excesiva.
  • El animal enfermo no puede comer ni beber.
Casi siempre, después de estos síntomas, sobreviene una parálisis de todo el cuerpo; posteriormente, el animal pierde el sentido y muere.

Los animales atacados por la rabia sufren mucho y son muy peligrosos, por lo que es mejor sacrificarlos. Sin embargo, el mal puede prevenirse con una vacuna.

51. Raquitismos. Bovinos.
Lo produce la falta de calcio en los huesos, éstos se vuelven blandos y se deforman por el peso del animal.

Síntomas:
  • Deformaciones en los huesos largos de las patas que se corvan hacia fuera.
  • Tienen dificultades para moverse, sobre todo a la altura de la cadera.
  • Pérdida del apetito.
  • Si la vaca está embarazada o produce mucha leche, puede sufrir la fractura de la pelvis.
Para tratar esta enfermedad hay que dar vigantol y pecutrín inyectados. Eso soluciona el mal, aunque las deformaciones ya no se corrigen.
52. Resfriado común. Gallinas y pollos.
El resfriado puede ser causado por la mala ventilación del local, por cambios bruscos de temperatura y mala alimentación.

Síntomas:
  • La producción del animal disminuye.
  • Pierde el apetito.
  • Estornuda.
  • Secreción de una especie de agua por los ojos.

El mal debe atenderse disolviendo 30 gramos de sulfato de hierro en medio litro de agua. Posteriormente se echan 2 cucharaditas de la solución en 5 litros de agua y se les da de beber a las gallinas. De preferencia hay que aislar a las aves enfermas para evitar el contagio.