|
Sin embargo, conforme vamos creciendo, nos damos
cuenta que muchas de estas ideas son falsas y que podemos adecuarlas a
nuestra realidad; para ello, hay que aprender a conocernos bien;
ejercitar nuestra capacidad para reconocer y apreciar nuestra persona,
nuestras necesidades físicas, emocionales y afectivas, nuestras
experiencias, conocimientos, valores y habilidades, y aceptar el afecto
de quienes nos rodean.
|